No habrá un después.
Riiingg, riiiingg, riiing…
- ¿Si? Ah, hola cariño.
- Sólo tienes que escuchar con atención, Jota. Sé que nuestro amor ha llegado a niveles sólo comparados con las aventuras amorosas de los dioses. Hemos compartido grandes momentos y también situaciones tensas. Nuestro amor ha sido algo impulsivo, desenfrenado, apasionado…pero sobre todo único.
El corazón ha soportado mucho, y el tuyo también. Nos hemos hecho daño. Mis ojos se han secado y mi alma se ha petrificado. Cambiaste mi mundo y mi forma de verlo. Nunca…
- Espera, espera, espera un poco. ¿Qué…
- ¡No! Sólo escucha. Sabes que esto me resulta muy difícil…Nunca he podido expresar lo que me has hecho sentir. Un torbellino de sensaciones recorren mi cuerpo cuando pienso en ti: deseo, rabia, alegría, amor… celos. Y todo eso me ha hecho madurar.
He comprendido que lo nuestro se trata de algo distinto al amor; disfrutamos juntos como una pareja de verdad; pero cuando sufríamos también estábamos disfrutando. Es como una adicción, algo que me atrae sin poder evitarlo pero que me perjudica. Te quiero y sé que me quieres; por eso me resulta aún más difícil decirte que…no volverá a haber un después.
Será un para siempre.